La creatividad no sucede solo sentada frente a un lienzo.
También aparece cuando el cuerpo se mueve despacio.
Las salidas conscientes de Slow Mind Art LAB forman parte del proceso creativo. Caminar, pedalear, respirar, mirar el entorno sin prisa… todo eso despierta algo que estaba dormido.
El movimiento lento desbloquea pensamientos, emociones y sensaciones. El cuerpo crea espacio para que la mente se relaje y la creatividad emerja sin esfuerzo.
No se trata de llegar a ningún sitio.
Se trata de estar presentes en el camino.
Muchas ideas nacen caminando. Muchas emociones se ordenan en silencio. Y muchas personas vuelven a sentirse vivas cuando dejan de correr.